CARLES CANÉ

Entrevista a CARLES CANÉ

Dr. Ingeniero de Telecomunicación  por la Universidad Politécnica de Catalunya en 1985. Profesor de investigación del CSIC, trabajando en el área de la Micro y Nanoelectrónica en el Centro nacional de Microelectrónioca de Barcelona (IMB-CNM) desde 1986. Co-autor de más de 100 publicaciones. Coordinador y participante en proyectos y contratos nacionales e internacionales. Participación en Comités de Programas Eureka (Eurimus, Euripides),  Plataformas Tecnológicas  Nacionales y Europeas (Génesis, EPoSS). Actividades de evaluación de Programas Nacionales e Internacionales de diversos países. Experto en el Comité de Programa de NMBP de la EC, Miembro del Consejo de Dirección y del Comité de Autoridades Nacionales de la JTI ENIACRepresentante del Ministerio en diversos comités Europeos: High Level Group de Nanotecnología y  ERA-PILOT de MicroSistemas de la EC, Programa FONE de la European Science Foundation  y  ERA-NET SIINN sobre Nanotoxicidad y Flag-Era sobre las Flagships de Grafeno y Human Brain.

 

¿Cuáles son los motivos por los que normalmente viene a Bruselas y por qué nos visita esta vez?

Es cierto que vengo bastante a menudo tanto por mi actividad investigadora participando en proyectos del Programa Marco de la Comisión Europea, como en este caso como colaborador del MINECO participando en diversos Comités relacionados con las Micro y Nanotecnologías. Cuando estás varios días en Bruselas y tienes ratos libres es un lujo poder disponer de unas instalaciones como estas de la Delegación del CSIC para preparar las reuniones o trabajar un rato en un sitio más amigable que la habitación del hotel.

Recuerdo con cariño las antiguas instalaciones, cuando éramos coordinadores de proyectos de microelectrónica aplicados al campo alimentario. Pero ahora esta delegación del CSIC es mucho mejor y todavía venimos más para realizar reuniones de proyectos y preparar nuevas propuestas.

Además, siempre hay la probabilidad de encontrarte con Jorge Velasco y resto de colegas y hablar y aprender mucho de vosotros.

Esta vez ha venido como representante del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad en el marco de la ERA-NET EuroNanoMed III (2016-2020), una Era-net Cofund Action en nanomedicina. ¿Cuál es su papel dentro del programa y qué opinión general tiene de las ERA-NET?

Las Era-net son una buena herramienta para las Agencias financiadoras de los distintos países europeos y regiones, para converger en temáticas de común interés. También son un instrumento para la Comisión Europea para fortalecer la ERA, el espacio común de investigación europeo e incidir un poco en las prioridades de sus miembros.

Finalmente, las ERA-net que abren convocatorias comunes entre distintos países son de interés para grupos que quieren iniciarse en las colaboraciones internacionales en un entorno de menor tamaño pero no tan competitivo como son las convocatorias habituales del Programa Marco Europeo, en este caso H2020.

Mi papel en esta ERA-NET EuroNanoMed III (2016-2020) es el de participar como representante del MINECO en las reuniones en las que se tratan no sólo temas administrativos sino también temas técnicos de las futuras convocatorias conjuntas entre las distintas Agencias Financiadoras.

En otras ocasiones ha venido a comités de la Comisión Europea, como por ejemplo el High Level Group de Nanotecnología y ERA-PILOT de MicroSistemas. En su opinión ¿Qué beneficio obtiene el CSIC con su activa participación en este tipo de Comités?

Creo que es normal que el Ministerio aproveche la colaboración de expertos de distintos campos para poder estar científicamente bien representado en los diversos comités internacionales en los que debe participar.

Teniendo en cuenta que el CSIC es la mayor institución de I+D de nuestro país, también es normal que sea una de las instituciones que proporciona más expertos al MINECO para estas actividades. Por tanto, esto da prestigio y visibilidad al CSIC y además da servicio al Ministerio al que pertenece.

También había sido miembro del Consejo de Dirección y del Comité de Autoridades Nacionales de la JTI ENIAC, partenariado público-privado en Nanoelectrónica. Desde su punto de vista, ¿qué ventajas y qué inconvenientes tiene este tipo de iniciativas?

En este caso, las ventajas radican de la importancia de tratar un sector de alto impacto como la Nanoelectrónica, de forma singularizada y separada de las convocatorias del Programa Marco. Pensemos que la Nanoelectrónica está considerada por parte de la Comisión Europea como una de Tecnología Clave Habilitadora (en inglés Key Enabling Technology: KET) para afrontar los retos sociales de los ciudadanos. Hay Nanoelectrónica en cualquier instrumento o componente que nos rodea en la vida diaria. Por ello ha hecho falta establecer una gran iniciativa (Una JTI: Joint Technology Initiative) para la financiación de grandes proyectos que permitan asegurar que la Industria Nanoelectrónica Europea continua avanzando, y puede ser competitiva con respecto a las del Este Asiático y América del Norte.

La ventaja y el inconveniente de estas grandes iniciativas, es precisamente el mismo: que se trata de grandes proyectos, de carácter muy industrial y que es difícil participar con una idea propia, por lo que es necesaria una labor muy importante de “networking” para tener éxito.

 

Participa como experto evaluador de proyectos de diversos programas. Centrándonos en el H2020, ¿Qué opina del actual sistema de evaluación? ¿Qué cambios propondría para el siguiente programa Marco?

No he participado nunca como evaluador de proyectos de H2020. Nunca me he apuntado a la lista de candidatos. Primero, porque como normalmente pido proyectos, tampoco te llamarían para evaluar en esas convocatorias ya que eres incompatible. Pero básicamente es porque no me gusta en absoluto el sistema de evaluación del Programa Marco y, por tanto, no quiero participar.

Es verdad que mucha gente lo mira al revés y piensa que siendo evaluador se aprende mucho para luego poder presentar una propuesta ganadora. La propia Comisión Europea hace propaganda en este sentido para que te apuntes, pero esto es precisamente lo que considero indignante: que te evalúe un proyecto alguien que va allí a aprender a presentar uno y luego pueda competir contigo.

Y luego están los evaluadores profesiones, o los jubilados, que a veces son los peores, porque para poder continuar participando a veces realizan evaluaciones en las que quieren demostrar que saben más que los solicitantes, cosa que no suele ser cierta.

En conclusión, hay muchos evaluadores que hacen su trabajo profesionalmente pero para mí el sistema de evaluar en sí mismo no es el adecuado y por tanto, no le veo ningún interés en meterme en este lío, ahora que además las tasas de éxito son tan bajas y que el estrés en las evaluaciones debe haber aumentado.

 

Respecto a su área científica en concreto, ¿qué modificaciones haría en el próximo Programa Marco? ¿Qué novedades introduciría tanto a nivel administrativo como científico?

Para el próximo Programa Marco, independientemente del área científica, intentaría incorporar la simplificación de verdad, tanto en las convocatorias como en la gestión administrativa, pero para los solicitantes y no sólo para la Comisión Europea. En este sentido, creo que los proyectos deberían financiarse por un precio fijo acordado en función del trabajo también acordado y no de los gastos concretos que se tienen que justificar todos con una factura de todos los gastos, grandes o pequeños, etc… Al final, es lo que hacemos todos cada día cuando compramos algo: pagamos por ello un precio que nos parece justo por lo que nos ofrecen y si no es así, compramos otra cosa a otro proveedor, pero no se nos ocurre pedirle que nos justifique los gastos de fabricar el producto que nos venden.

Cuando nos pagan un salario, es por un trabajo a cambio, tampoco a nadie se le ocurre pedirnos la justificación de los gastos que tenemos para vivir durante ese mes. Entonces, no entiendo por qué en proyectos de investigación no se puede hacer algo así: pagar un precio acordado por un trabajo acordado. Evidentemente, hay muchas personas y consultorías, etc…que ahora mismo viven de lo difícil que lo hace todo la Comisión Europea y que se quedarían sin trabajo, pero este no es nuestro problema.

Otra cosa ridícula es que se haya vendido la eliminación de la negociación de los Grant Agreements como una ventaja (aparte de la reducción del tiempo necesario para firmarlos). Antes había múltiples cosas que se podían mejorar durante la negociación del plan de trabajo asociado al contrato. Ahora, antes de la firma no se puede tocar nada de lo escrito en la propuesta, pero luego resulta que hay un número cada vez mayor de solicitudes de Grant Agreements, porque la realizada se acaba imponiendo y nadie puede pensar que lo que se escribe en una propuesta se pueda realizar tal como se escribió. ¿Realmente esto es una simplificación?

En cuanto a la vertiente científica, también creo que es un error dejar sin apoyar fuertemente las actuaciones de TRLs (Technology Readiness Levels) intermedios, lo que antes se llamaba investigación aplicada. Con la polarización del Programa Marco H2020 hacia los dos extremos de Investigación Fundamental e Innovación queda un agujero en medio que, si no se cubre adecuadamente, será un problema para el futuro. Si no hay investigación aplicada de calidad ahora, luego puede que no haya buena investigación industrial o innovación.

También abriría convocatorias específicas para financiar segundas fases de proyectos que hayan finalizado con éxito científico/tecnológico y que en esas segundas fases se busque la innovación y el acceso al mercado con más posibilidades de éxito. Esto sería mucho más eficiente que no plantear grandes proyectos como ahora donde se pretende que esté incluida toda la cadena de valor, cuando en realidad en muchos casos hay unos socios que sólo están de forma muy pasiva esperando hasta el final que otros socios hagan sus desarrollos. Y eso en el caso de que lo consigan con éxito y en los plazos previstos, puesto que en muchas áreas tecnológicas punteras y de riesgo esto es muy difícil que ocurra.

Los proyectos de tres años normalmente son demasiado cortos para hacer todo lo que la Comisión Europea pretende que se haga en un proyecto y como es difícil que tengan continuidad, para mi éste es el principal problema de que la investigación no llegue al mercado.

Bueno, lo dejo aquí y os doy las gracias por la entrevista, Carles.